Social Icons

Mostrando entradas con la etiqueta comedia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comedia. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de agosto de 2013

Descargar SCARY MOVIE 5 [2013] Audio Latino BRRIP XVID

Descargar SCARY MOVIE 5 [2013] Audio Latino BRRIP XVID 




Los felizmente casados Dan y Jody empiezan a observar algunos fenómenos extraños en su casa tras volver del hospital con su bebé, Aiden. Pero cuando el caos se apodera del trabajo de Jody como bailarina de ballet y de la carrera de Dan como investigador de monos, la pareja descubre que está siendo acosada por una presencia demoníaca. Juntos, con la ayuda de expertos cualificados y de numerosas cámaras, intentarán deshacerse del maléfico ser antes de que sea demasiado tarde.

Título original: Scary MoVie (Scary Movie 5)
Año: 2013
Duración: 85 min.
País: EEUU
Director: Malcolm D. Lee
Guión: David Zucker, Pat Proft
Música: James L. Venable
Fotografía: Steven Douglas Smith
Reparto: Ashley Tisdale, Simon Rex, Erica Ash, Kate Walsh, Anthony Anderson, Regina Hall, Kevin Hart, Molly Shannon, Heather Locklear, Craig Bierko, Lindsay Lohan, Charlie Sheen, J.P. Manoux, Snoop Dogg, Katt Williams, Terry Crews, Jerry O’Connell, Sarah Hyland, Katrina Bowden, Tyler Posey, Mac Miller, Bow Wow, Mike Tyson, Gracie Whitton, Jasmine Guy
Productora: Dimension Films / Brad Grey Pictures / DZE
Género: Comedia | Comedia de terror. Parodia. Sobrenatural










Descargar SCARY MOVIE 5 Gratis



http://adf.ly/UvEA4
http://adf.ly/UvEDa
http://adf.ly/UvEH1
contraseña: alej5209



------------------------------

martes, 18 de junio de 2013

Richard Donner: 'Maverick', el western y la comedia grandes amigos son

Maverick cartel

Hago lo que tenga que hacer para seguir adelante y llegar a la siguiente. Nunca sabes si te van a volver a contratar, y piensas constantemente que este va a ser el último trabajo que vas a tener. Lo juro por Dios, te vuelves tan inseguro que terminas creyendo que van a olvidarse de tu nombre…Es un negocio muy extraño.

Richard Donner

El verano de 1992, el año que tan desastrosamente había comenzado para el cineasta con ‘La fuerza de la ilusión‘ (‘Radio Flyer’, 1992), le presentó a Richard Donner múltiples opciones para dar continuidad a su carrera de entre las cuales ‘Liberad a Willy‘ (‘Free Willy’, Simon Wincer, 1993) sería la que más llamaría la atención del realizador: una historia que resonaba con fuerza en las firmes creencias de defensa de los animales de Donner —que siempre que ha podido ha metido referencias en sus cintas contra, por ejemplo, el uso de las pieles como prenda de vestir— y que además hubiera supuesto una nueva oportunidad para rodar un filme con un niño de protagonista.

Pero si algo había aprendido de forma dolorosa Donner tanto con ‘La fuerza de la ilusión’ como con ‘Max’s bar‘ (‘Inside Moves’, 1980) es que no debía atarse a proyectos en los que pudiera estar emocionalmente implicado o que presentaran un potencial riesgo comercial. El apetito del realizador había cambiado para querer alimentarse exclusivamente de blockbusters y en ‘Liberad a Willy’ se daban la mano de manera más que obvia los dos factores anteriores citados.

Implicado también momentáneamente en ‘Dragonheart‘ (id, Rob Cohen, 1996), sería la marcha del proyecto de su estrella inicial —Harrison Ford— lo que provocaría la pérdida de interés del mismo. Y mientras su atención se centraba en el PETA, la defensa de los animales y toda la parafernalia que rodeó al estreno de ‘Liberad a Willy’ —filme que terminarían produciendo él y su esposa—, sería su amigo Mel Gibson el que le propondría viajar al oeste para participar en un torneo de póker que se terminaría materializando en su siguiente película, la simpatiquísima ‘Maverick‘ (id, 1994).

Maverick 1

A principios de los noventa, y gracias a dos magistrales títulos llamados ‘Bailando con lobos‘ (‘Dances with Wolves’, Kevin Costner, 1991) y ‘Sin perdón‘ (‘Unforgiven’, Clint Eastwood, 1992), el western parecía estar viviendo un revival del que muchos intentaron aprovecharse con desiguales resultados. Queriendo cambiar de tono tras la seriedad que comportaría su magnífico debut con ‘El hombre sin rostro‘ (‘The Man Without a Face’, 1993), Mel Gibson no dudó ni un momento en las posibilidades que se escondían tras la idea de Bruce Davey, su socio en la producción del filme, de actualizar la divertida serie de televisión ‘Maverick‘ (id, 1957-1962).

La idea se vendió sola a una Warner que todavía tenía muy reciente el inmenso éxito de ‘El fugitivo‘ (‘The Fugitive’, Andrew Davis, 1993), y el desarrollo de la misma fue rápido como la pólvora, contando para escribir el guión con el legendario William Goldman y para dirigir un libreto que resultaría ser una espléndida mezcla de humor y acción con un Richard Donner encantadísimo de que su siguiente proyecto tuviera todas las papeletas para ser un éxito casi asegurado.

A estas alturas, y habiendo conseguido lo que había logrado a lo largo de su trayectoria, lo único que le importaba al realizador era seleccionar proyectos que fueran divertidos y tuvieran el potencial de levantar el ánimo a la audiencia, y ‘Maverick‘ (id, 1994) iba a reportarle precisamente eso, diversión a raudales.

Maverick 2

Inicialmente escrito como un personaje de la misma edad que el de Brett Maverick, un jugador de cartas profesional que se las verá y deseará para poder llegar con vida a una timba de póker cuyo premio de medio millón de dólares es codiciado por muchos, el Marshal Zane Cooper fue envejecido por Goldman cuando Paul Newman mostró inusitado interés por el papel. Pero por más que el nombre de Newman hubiera jugado a favor del filme, el abandono del veterano actor supuso un alivio para Donner y Gibson, por cuanto por todos era conocida la rigidez de Newman a la hora de actuar, una rigidez que se oponía completamente al gusto por la improvisación del director y su estrella.

Como afirmaría Donner en aquellos momentos “(…)no queríamos ofrecérselo a James Garner por miedo a ofenderle. A fin de cuentas, el fue el tipo que creó el personaje , ¿cómo íbamos a pedirle pues otra cosa que no fuera interpretar a Maverick?”. Afortunadamente, Garner aceptó encantado, y la cinta se benefició sobremanera por la adición de un actor cuya química con Gibson es inmediata, algo que también podríamos afirmar, y quizás con mucha mayor contundencia, de la que se crea, desde el primer momento en que comparten plano, entre el actor australiano y Jodie Foster.

Papel para el que se había pensado en Meg Ryan o Kim Basinger, la explosiva mezcla entre cándida inocencia y sexualidad arrebatadora que la espléndida actriz aporta al papel de Anabelle Bransford, una timadora aún más experta que Maverick, es sin duda alguna una de las mejores bazas de un filme que, con su trío principal completado, contaría con múltiples cameos que se cuentan entre los momentos más hilarantes del metraje, ya sea por mano de Margot Kidder, Corey Feldman o Danny Glover, éste último en el momento más antológico de toda la acción.

Maverick 3

Un acción que, apartándose conscientemente del esquema non-stop de su anterior película, no renuncia, no obstante, a la inclusión de una espléndida set-piece intermedia en la que Maverick tiene que tomar el control de una diligencia cuyos caballos galopan desbocados: una vez más, la claridad narrativa del cineasta aunada con el magnífico trabajo de edición de Stuart Baird, logra demostrar que a la hora de plasmar acción en la gran pantalla, pocos cineastas han habido en las últimas décadas con las ideas tan bien ordenadas como Richard Donner.

Con un rodaje que discurrió entre mil y una bromas y con la improvisación alentada de forma constante por el director, Donner se obstinaría, para quebradero de cabeza de Vilmos Zsigmond, el director de fotografía, en rodar la partida final con tres cámaras, intentando no perderse ninguna de las espontáneas e irrepetibles reacciones de los actores, llegando al punto de que, en ciertos momentos, según declaraba Zsigmond “había lentes de medio y primer plano enfocadas en Mel”.

Y llegó el momento que el cineasta había aprendido a temer tras los nefastos resultados que había dado en ‘La fuerza de la ilusión’, el del pase previo: con salidas de la sala al rato de empezar la proyección, a Donner le quedo claro que tenía que recortar un filme cuya duración original superaba las dos horas y media, y en la sala de montaje se perdió para siempre algo más de media hora en la que iba incluida una secuencia que reunía a Gibson con Linda Hunt una década después de que ambos intervinieran en ‘El año que vivimos peligrosamente‘ (‘The Year of Living Dangerously’, Peter Weir, 1982).

Maverick 4

Pulido el metraje, el sexto western más taquillero de la historia recibiría favorables críticas de la prensa especializada, algo que llevaría a Donner a afirmar “(…)Mucha gente está viendo esta película como lo que es, una road-movie(…)Lo que estamos tratando de decir con ella es ‘sal del cine y siéntete bien’. No es Shakespeare. Es entretenimiento y nada más”.

En efecto, ‘Maverick’ es un puro y placentero entretenimiento que se disfruta de principio a fin y que queda muy por encima de la media de lo que el cine de palomitas suele ofrecer gracias a, de nuevo, la extraordinaria labor de director y reparto —no lo he nombrado antes, pero Alfred Molina se sale como villano de la acción— seguida, a la misma altura, por el magnífico trabajo de Tom Sander en el diseño de producción y del citado Zsigmond en una fotografía que crea el ambiente perfecto para que el espectador pueda trasladarse al lejano oeste.

Un lejano oeste al que la cinta rinde constante homenaje con incontables guiños hacia el género y la aparición de eternos secundarios del mismo y que, en la humilde opinión del que esto suscribe, nunca ha resultado más divertido.

domingo, 16 de junio de 2013

'Tres bodas de más', tráiler y cartel de la comedia de Javier Ruíz Caldera

tres bodas de más


Javier Ruíz Caldera parece empeñado en convertirse en el rey de la comedia española de la nueva era y es que con ‘Spanish Movie’ (id, 2009) y ‘Promoción Fantasma’ (id,2012), ya demostró que tiene dotes de sobra y además, gusta al gran público. El próximo 3 de diciembre, estrenará su tercer largometraje ‘Tres bodas de más’ de la hoy vemos su primer tráiler y póster.


‘Tres bodas de más’ es una comedia gamberra que tiene como protagonista absoluta a Inma Cuesta, en su primer gran papel protagonista. La actriz protagoniza a Ruth, una joven que se ve en la encrucijada de ser invitada a la boda de sus tres ex novios. Para pasar el mal trago, consigue convencer a su nuevo becario para que la acompañe. Un alérgico al compromiso, un surfista pasado de rosca y un transexual convertido en pibón…Tres ex novios para tres bodas. Un cóctel explosivo para Ruth, que tendrá que enfrentarse a su pasado y decidir con quién quiere compartir su futuro.


El reparto lo completan Martín Rivas, Paco León, Berto Romero y Laura Sánchez, y además, cuenta con la participación especial de Quim Gutiérrez, Silvia Abril, María Botto y Rossy de Palma. Producen Apaches Entertainment, Think Studio, Ciskul y Antena 3 Films.


 

miércoles, 12 de junio de 2013

'Populaire', a la rica y ligera comedia francesa

populaire

En los últimos años en Francia ha ido apareciendo una nueva generación de realizadores que intentan dar una vuelta de tuerca a lo que entendemos por ‘comedia francesa’ y me vienen a la mente directoras como Valérie Donzelli o Agnès Jaoui, lo que no quiere decir que se deje de lado la típica comedia francesa, que resulta agradable y se deja ver muy bien, pero que al final no va más allá. Uno de estos casos es ‘Populaire’, el debut en el largometraje de Regis Roinsard y que protagonizan Romain Duris y Déborah François.

‘Populaire’ es una comedia romántica que nos traslada a unos coloridos años 50 para hablarnos de los competitivos concursos de mecanografía y de como el sueño de una joven de pueblo que sueña con viajar a la gran ciudad y convertirse en la mecanógrafa más rápida del país. Un retrato en tono de comedia romántica de aquella época en la que el ‘sueño’ de cualquier chica era el de convertirse en secretaria y cuya forma narrativa, recuerda a aquella ‘ola’ de de cine francés al estilo Hollywood que cayó en el olvido por culpa de la fuertísima personalidad de la Nouvelle Vague.

populaire

Colores pastel, vestidos largos, teléfonos vintage y sobre todo, muchas máquinas de escribir llenan la película de Roinsard para transportarnos a esa época en la que la televisión se afianzaba como elemento número uno del entretenimiento mundial y la publicidad se llenaba de color y mensajes simples y coloristas para captar la atención de compradores potenciales. Así es ‘Populaire’: colorista, simple, sin ninguna alta pretensión y con un mensaje tan plano que hace que la película no pase de ser agradable e ideal para una tarde de domingo.

Y es que ‘Populaire’ cumple con todos los clichés de la comedia romántica de la época que van desde las grandes aspiraciones de una joven de pueblo —ser mecanógrafa en aquella época era tener aspiraciones—, pasando por el romance entre la secretaria y su jefe y la torpeza de su relación hasta la separación y la reconcilación. Algo que no sería más que una ligera comedia francesa si no fuera por su ya citada colorida puesta en escena y la química y buen hacer de sus dos protagonistas.

populaire

El siempre carismático Romain Duris y la dulcísima Déborah François son los encargados de dar vida a la pareja protagonista: el jefe y la secretaria, el maestro y la aprendiza, que cómo en toda comedia romántica que se precie acaba convirtiéndose en maestra y enseñando más de una cosa al maestro. La química entre ellos es evidente: mientras él da el tono gamberro y confiado a su personaje, ella lo contrasta con su naïf, dulce y soñadora a Rose. Junto a ellos, la reciente ganadora de la Palma de Oro a la Mejor Actriz, Bérénice Bejo, y claro, también ayuda, que a todos ellos, el look de los años 50 les venga como anillo al dedo.

En definitiva, ‘Populaire’ no deja de ser una comedia romántica más que no aporta nada nuevo al género, pero que tampoco lo hace de menos. Los alegres años 50, la química de sus protagonistas y su toque nostálgico hacia un cine de Hollywood ya olvidado, hacen de la ópera prima de Regis Roinsard una película sin más pretensiones que la de dejarse ver y dejar un poso agradable en el espectador.